9 secretos beauty para vencer los efectos del invierno

Durante los inviernos crudos, con temperaturas muy por debajo de cero, la piel sufre igual o más que durante el verano. Por eso quiero compartir mis tips aprendidos durante mis inviernos canadienses:

  1. Mantene tu piel siempre hidratadaEl frío hace que la piel se reseque muchísimo. Se puede ver sobre todo en las piernas, pero son las manos y la cara las zonas más castigadas, por ser las que tienen mayor exposición. En ocasiones las partes más sensibles de las manos se pueden enrojecer y pelar, es por eso, que mi recomendación es no sólo usar guantes, tanto para estar en el exterior como de goma al lavar los platos, sino que llevar crema para manos en la carteras para aplicar varias veces a lo largo de día. Y para la cara, mantener una rutina de humectación tanto antes de irse a dormir como por la mañana. Las máscaras faciales también son una buena opción.
  2. Cuidados para el rostro

    Para que la piel no se descascare/pele, evita los productos que contengan alcohol ya que estos hacen que la piel se seque. Lava el rostro con jabones para pieles sensibles. Aplica cremas para tu tipo de piel durante el día, y una más pesada por la noche.
  3. Cuida los labios

    Al igual que en el resto del rostro los labios sufren los efectos del frío haciendo que se pelen, corten y hasta duelan las comisuras. Los labiales de colores tienden a resecar, por lo que es importante comprar marcas que también ofrezcan hidratación. Además es imprescindible aplicar un bálsamo varias veces al día que contenga SPF si vamos a pasar más de 30 minutos afuera. Este consejo no sólo sirve para evitar estas consecuencias, sino para que al aplicar labiales estos luzcan perfectos.
  4. No más narices rojas
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    Los vasos sanguíneos se dilatan cuando baja la temperatura, esa es la razón por la cual muchas veces se enrojecen las narices después de pasar tiempo afuera. Debido a que la exposición al sol también puede causar enrojecimiento, recomiendo usar protector solar SPF 30, incluso en pleno invierno. De todas formas, la mejor forma de evitarlo es cubriendo la cara con una bufanda para mantener una temperatura más cálida en las zonas de la nariz, rostro y cuello.
  5. Para que el viento nos sople en la cara

    La exposición prolongada a vientos fuertes puede dejar la piel en carne viva y agrietada. Es por eso que antes de salir es conveniente aplicar una capa de un rico bálsamo al estilo manteca que genere una capa gruesa. La idea es que esta funcione como capa protectora contra el viento. Claro que también debe tener protección solar.
  6. Protege tus ojos

    Los vientos intensos, el resplandor punzante y el aire seco pueden dejar los ojos enrojecidos e irritados. Para cuidarlos, usa gafas de sol. Lee las etiquetas para encontrar gafas que protejan tus ojos de los nocivos rayos UVA y UVB. También aplica lágrimas de solución salina o gotas para los ojos no medicadas. Volve a aplicar tantas veces como sea necesario.Tene en cuenta que los colirios de venta libre se deben usar con moderación, ya que el uso prolongado puede causar un rebote de enrojecimiento.

  7. No te olvides del pelo
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    Durante el invierno el cabello no sólo se reseca sino que eso provoca que sea vuelva quebradizo. El clima frío activa la producción de óleo en el cuero cabelludo para contrarrestar el ambiente seco. Es por eso que si no lo lavas a menudo, y abusas del shampoo seco (sin juzgar aquí), el aceite extra combinado con células muertas de la piel da como resultado “copos de nieve” cuando te cepillas el cabello. Para evitar éste efecto, lava el pelo con mayor frecuencia, y una vez por semana utiliza un shampoo clarificante o uno que contenga piritiona de zinc, un ingrediente que se encuentra en la mayoría de los anticaspa. Protegelo con gorros cuando estes afuera, y con baños de crema.

  8. Adios codos ásperos
    Los codos tienen una carpa superior más gruesa que el resto del cuerpo, y es por ello que pierden hidratación con tanta facilidad. Para mantenerlos suaves utiliza una crema exfoliante 2 veces por semana y aplica crema espesa todos los días. Además podes utilizar vaselina antes de irte a dormir.
  9. No descuides tus pies

    Frota suavemente las células muertas de la piel con una piedra pómez una vez a la semana, y humecta los pies diariamente con una crema espesa que contenga ácidos hidratantes. Además, antes de dormir, aplica una crema espesa con medias de algodón para que los pies suden un poco durante la noche ya que luego se absorberá profundamente. Volve a aplicar crema por la mañana.