Do you believe in love stories?

[Texto en español debajo]

Today it’s been 4 years that we met in a Punta Cana beach, on the Dominican Republic. I traveled there with my mom to relax and get some rest after a long semester of school and final exams. Not looking forward to meet anyone special honestly.

Our story made me believe in fate or destiny, or how ever you want to call it when two people paths are meant to cross. When I look back at that moment I can identify so many little details that led to that afternoon on the beach when you walked up to me and asked: “Excuse me, how much did your mom paid for her sunglasses?”. Yes, both my mom and Jon traveled to a summer destination with no shades.

Who would have thought that those late nights talking and sharing our life and interests would encourage us to hop on so many planes? It wasn’t just our family and friends that thought that this was a passion adventure that wouldn’t last that long. I mean, who is so madly in love to sustain a relationship separated by a whole continent, more than 9 thousand kilometers?

I do not want to fall on the cliche of saying that love can move mountains, but HELLO! Four years later here I am, living in Canada and MARRIED to my best friend and favorite person in the world. I do believe that this is proof of when you set your heart, mind and soul into something, and you truly commit and believe in the other person everything is possible.

I’m not gonna lie, not every part of it was a lovely and happy fairytale. Some days were harder than others. I’ve cried myself to sleep many nights because the physical distance was to hard to take. But I never lost sight of my two passions/goals: graduating to become a fashion journalist and right after giving my heart what it wanted.

I’ve always been the type of “Go big, or go home”, I don’t even know how color grey looks in life. My HUSBY knows he married a passionate, crazy, intense and determined woman who always will be “All

Long distance relationships are no joke and not for everyone. They are fueled with not only love, but hard work, dedication and commitment. But yet again, it’s just hard, not impossible!

Do you have a long distance relationship? Leave a comment below or e-mail me! I’m always down for some advice or sharing my experiences!

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Hoy han pasado 4 años desde que nos conocimos en una playa de Punta Cana, en la República Dominicana.

Viajé allí con mi mamá para relajarme y descansar un poco después de un largo semestre de estudios y exámenes finales. Mi intención nunca fue conocer a nadie especial honestamente.

Lo bello de nuestra historia es que me hizo creer en el destino, o cómo quieras llamarle a cuando los caminos de dos personas deben cruzarse. Al pensar en ese encuentro, puedo identificar tantos pequeños detalles que me llevaron a estar esa tarde en la playa en la que Jon caminó hacia mí y me preguntó: “Disculpa, ¿cuánto pagó tu mamá por sus gafas de sol?”. Sí, tanto mi mamá como Jon viajaron a un destino de verano sin lentes de sol.

¿Quién hubiera pensado que esas largas noches hablando y compartiendo nuestra vida e intereses nos animarían a subir a tantos aviones? La realidad es que no solo nuestra familia y amigos fueron quienes pensaron que esta era una aventura de pasión que no duraría mucho tiempo. Quiero decir, ¿quién está tan locamente enamorado de mantener una relación separados por todo un continente, más de 9 mil kilómetros?

No quiero caer en el cliché de decir que el amor puede mover montañas, ¡pero HOLA! Cuatro años después aquí estoy, viviendo en Canadá casada con mi mejor amigo y persona favorita en el mundo. Creo que esto es una prueba de que cuando pones tu corazón, mente y alma en un mismo lugar, y realmente te comprometes y crees en la otra persona todo es posible.

No voy a mentir, no todas las partes de nuestra historia son un cuento de hadas adorable y feliz. Algunos días fueron más difíciles que otros. Fueron varias las noches en las que me fui a dormir llorado porque la distancia física era difícil de sostener. Pero nunca perdí de vista mis dos pasiones / metas: graduarme para convertirme en periodista de moda y, justo después, darle a mi corazón lo que quería.

Siempre he sido del tipo “Dalo todo o vete a casa”, ni siquiera sé cómo se ve el color gris en la vida. Mi marido sabe que se casó con una mujer apasionada, loca, intensa y decidida que siempre dará todo de sí misma.

Las relaciones a distancia no son fáciles ni son para todos. No solo se nutren con amor, sino que también con trabajo duro, dedicación y compromiso. ¡Pero una vez más, es difícil, no imposible!

¿Tienes una relación a distancia? Dejame tu comentario o escríbeme un e-mail. ¡Siempre estoy dispuesta a hablar con ustedes para compartir mis experiencias y darles consejos!